(Se quita el sombrero y extiende las manos hacia el reguero de gente que pasea por la calle. Están vacías y limpias. Se las frota, se mete los dedos entre los dedos, se acaricia el dorso de estas. Algunas personas se paran y observan con recelo. Alguien de entre el poco numeroso público, que no tiene intención de detenerse a escucharle, hace una parada sólo para reírse de él).
"¡Eh! ¿Qué pasa contigo? ¿Vas a enseñarme cómo me tengo que lavar las manos?"
Hombre: ¡Eh! Mis manos sólo son un par, pero han levantado a una familia durante años;
Mis manos sólo son un par, pero no me ha hecho falta más para depositar mi voto en una urna;
Mis manos sólo son un par, de los muchos que sostienen en brazos su hogar...
Y son las mismas por las que yo les he traído... ¡Esto!
(Entonces saca su producto. O eso parece. Un destello de sol ciega la escena, y tan solo se puede avistar la sombra del Hombre y la de la pequeña muchedumbre. Además, también se pierde un fragmento del discurso del Hombre, por el murmullo entremezclado de fascinación de la gente).
Hombre: [...] ... está seminuevo, la verdad es que no alcanza una gran velocidad, pero se viaja agradablemente con él. Es ideal para disfrutar sólo o en compañía. ¡Lo que sí les aseguro...! Es que será capaz de llevarles a cualquier lugar, pero, sobre todo, que será capaz de sorprenderles con los destinos. Además, le pasa como le pasa a muchas personas: que si se pusiera, sería la envidia del mundo entero.
"¿Y si le gusta tanto por qué no se queda con él?"
Hombre: Mi corazón no ha perdido la esperanza, pero mis manos han perdido la fuerza.
(El Hombre sigue charlando con el grupo de gente que, entre risas y algún aplauso espontáneo, va dispersándose. El Hombre sigue sin haber logrado recibir ninguna oferta. Se hace la hora de la siesta. Se sienta junto a un muro, al pie de la acera. Se abraza las piernas. Entonces, un grupo variopinto de personas vestidas con trajes intachables, que va liderado por un hombre alto, rubio, de ojos azules, bien afeitado, repeinado hacia atrás y con un maletín, se acerca al Hombre. Este que lidera el grupo tapa el sol con su nuca al Hombre y se dirige a él. Tiene un forzado acento castellano).
"Disculpe. ¿Entonses, cguánto desía que pedía por su País...?"
#Lasillaesquinada.
