En Internet viven a día de Hoy aproximadamente 2.000.000.000 de personas. Y muy escandalosas. No paran de comunicarse, de promocionarse, de compartir noticias y hallazgos, de escribir versos, de lamentarse, de contarse lo que van a hacer esta tarde, de escribir propaganda política, de crear dramaturgia. En Internet puedes pintar un punto enorme en la pared, que tendrás seguro tu público. Se convocan manifestaciones, se hablan a susurros dos amantes entre Roma y California, se juega en directo a ser un caballero del medievo o un abanderado de tu patria.
Internet es esa ciudad que nunca duerme. Donde tiene cabida y donde tiene sentido que un rascacielos de cien plantas esté plantado en medio de un campo donde pastan vacas de Asturiana. Donde dicen que el Clip de Word se ha jubilado y donde Elvis Presley no está muerto. Internet es muy poderoso. No sólo porque se ha llegado a decir que ha sido el que ha dispuesto las herramientas para llevar a cabo revoluciones con éxito por todo el mundo, sino que hasta ha llevado al éxito a la Bieber-Conda del joven Justin.
Bang.
Un ejemplo de la importancia que ha tenido Internet a la hora de manifestarse como un elemento de cambio drástico es que ha sido capaz de crear una Generación de cinco o diez años: los primeros jovencitos internautas son esos extraños seres que tienen un vago recuerdo de lo que es un casette o una cinta VHS regrabada con capítulos de Al Salir de Clase y de Los Serrano. Los que saben lo que es un Patata-Móvil de politonos (los que lo conservan todavía), los que se emocionaron con una GameBoy que tenía colores... Y que a la vez son los que ahora no se desenganchan del I-phone, la tablet, la Blackberry... Etcétera. Toda una generación muy a caballo entre una Era y la otra. Cosa impensable hace muy poco tiempo.
Hubo un intenso intervalo de tiempo durante el que Internet evolucionó espectacularmente junto a la tecnología en la que se acomodaba: nació la Wikipedia, después la Frikipedia, Hotmail, el Rincón del Vago, Tuenti, Facebook, Youtube, los Blogs, los diarios virtuales... Paco Porras tenía su canal en Youtube. Gran Hermano su espacio 24 horas. Tuvimos acceso por primera vez a dos cosas: por ejemplo, películas y canciones que no salían por la tele convencional ni por la radio... Y además, gratis.
Entonces adquirimos esa concepción insalvable, aupada a la calidad de "Derecho Inalienable" del internauta (de especial calado entre los jóvenes) que afirma que absolutamente todo lo que hay en Internet es cultura de sus particulares habitantes; y que Internet, por tanto, es ese espacio donde se comparten cuasi-gratuítamente las actividades de sus cosmopolitas ciudadanos (libertad de expresión y de pensamiento).
Pero en Internet comenzaron a crearse obstáculos y barreras (censuras como las de China y Corea y otras leyes más cercanas como la Ley S.O.P.A. y el íntimamente ligado cierre de Megaupload) conscientes muchos Gobiernos del peligro que tiene que seres humanos antes separados por fronteras físicas, sujetos a leyes y dictámenes anticuados, ahora tuvieran acceso los unos a los otros casi en directo. Distintos actores reclamaban parte de su tarta desde diferentes puntos de vista: directores, compositores, público...
La política no puso mucho de su parte, y como gestor de conflictos, se negó a evolucionar pareja a la nueva circunstancia. Su estrategia consistió en tirar de la correa y retrotraer los avances hacia la Era a la que pertenecen todos los Estados: la de fronteras, la de mares, la de desiertos, la de ideologías, la de partidos, la de regímenes dictatoriales, la de militares, la de tribus, la de religiones, la de discursos... De este modo, no se escuchó a ninguno de los actores, y se prefirió la sobrefiscalización en interés propio, endeble e inmediato.
Información ¿Libre o Gratuíta? Decir "o" en vez de "y" y haciendo esta dicotomía y no cualquier otra, supone un sesgo en el que pretendo incidir por la siguiente razón: cuando algo es gratuíto es porque ese objeto suele tener un precio, y sin embargo nos lo están dando a cambio de nada. Cuando algo es libre es porque no puede valorarse en términos económicos.
2.000.000.000 y aumentando.
Hay que tomar decisiones.
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